miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Cómo tener y cuidar amigos?

Ni vas a tener miles de amigos ni van a permanecer a tu lado si no los cuidas.
Esa es una realidad tan triste como necesaria de asumir para todos. Un artículo de 2018 (ver pdf) ha constatado matemáticamente lo que todos podemos intuir empíricamente. Los seres humanos no somos capaces de establecer más allá de 150 relaciones, de las cuales 100 son meros conocidos del día a día, 30 personas que son muy habituales en nuestra vida, apenas 10 buenos amigos y no más de 5 personas íntimas, entre las que se incluyen parejas y familiares directos.



Otra conclusión del artículo, igualmente esperable, es que la cantidad y calidad de nuestras relaciones se basa en dos premisas fundamentales: el tiempo que invertimos en esas personas y el esfuerzo que dedicamos a cuidarlas. Así de sencillo.


Esto incluye recordar su cumpleaños, ser detallista, preguntar por las cosas que son importantes para él/ella, valorar sus logros, compartir momentos... en resumen ser empático, pero no como solemos creer que somos, empático de verdad.

Además debemos asumir que nuestra capacidad cognitiva es limitada. Es decir, no vamos a ser capaces de desarrollar y mantener más de cierto número de relaciones positivas duraderas. No se trata de querer o no. Se trata de poder. Cuidar a la gente exige una dedicación mental importante que limita nuestro potencial a un cierto número de personas. No parece, por tanto, realista, asumir "tengo muchos amigos" o "puedo tener cuantos amigos quiera". O lo que es lo mismo, si tengo muchos amigos es altamente probable que no les esté dedicando ni el tiempo ni el esfuerzo necesario y, con ello, es probable que esté generando relaciones más superficiales de lo que me gusta pensar.

Todo esto son conceptos bastante intuitivos pero que solemos obviar. No solo entenderlos, también asumirlos, va a resultar clave para enseñárselos a nuestros hijos. La semana que viene trataremos de enseñárselo a ellos.

Mientras tanto, revisa tu comportamiento y actitud y si estás contento con lo que tienes sigue cuidando a tu gente igual, sino es una cuestión de tiempo y esfuerzo para conseguirlo. Nos tememos que en el estudio se han dejado otra importante variable, paciencia hasta lograrlo.

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miércoles, 6 de marzo de 2019

Recuperar el aburrimiento | Objetivo a cumplir

"Nuestro tiempo es tan excitante que solo puede chocarnos el aburrimiento."
Samuel Beckett

La evolución está harta de asegurarnos que todo tiene un por qué. Las emociones, todas ellas, se han encargado de asegurar nuestra supervivencia desde el principio de los tiempos. El asco, el miedo, la ira.... todas ellas tienen una explicación evolutiva. Pero, ¿y el aburrimiento qué?, ¿también es positivo y está justificado?, ¿o simplemente debemos huir de él?

Aunque hay muchas teorías respecto al sentido del aburrimiento en la vida animal, la mayoría hablan de la necesidad de experimentar, de curiosear. Cuando una tarea no es productiva o no nos aporta ningún valor o mejora nos aburre y eso nos motiva a buscar algo mejor, que nos aporte más valor vital.

Del aburrimiento surgen varias oportunidades y beneficios. El aburrimiento estimula los procesos creativos. Cuando mi mente está libre y tranquila se entretiene soñando. Busca nuevas opciones, nuevos planes a desarrollar. Es cuando estamos más ociosos cuando surgen las mejores ideas: en la ducha, conduciendo o paseando por el monte. 

Aburrirse nos abre nuevas puertas. Algunos de los grandes descubrimientos de la historia se han realizado en momentos de cerebro apagado. Georges de Mestal descubrió el velcro paseando por le monte; el café fue descubierto por un pastor etíope que, aburrido, miraba a sus cabras comer unas bayas; el Principio de Arquímedes se produjo en un relajante baño de su autor; incluso, según Kierkegaard, Dios creó a Adán y Eva en un momento de aburrimiento. El aburrimiento crea arte, ciencia o descubrimientos. Es una semilla muy poderosa.

Puede ser un tiempo perdido e insulso, pero también un momento para autoexplorarse. Para conocerse mejor o para afrontar decisiones cruciales.

¿Y el exceso de aburrimiento?, ¿también es bueno?
No. No lo es. Demasiado aburrimiento puede asociarse a adicciones, aislamiento, estrés o depresión. El aburrimiento puede adueñarse de parte de nosotros y matar nuestra ilusión y motivación. Cuando es excesivo y no lo controlamos debemos intentar controlarlo: leer, hacer deporte, conocer gente y buscar retos enterrarán el problema. Lo que sea pero haz algo.

Entonces, ¿dejo que mi hijo se aburra?
. Casi de forma terapéutica. El exceso de estímulos tiende a colapsarlos, a hiperestimularlos. Impide que disfruten de las cosas pequeñas o tranquilas. El ritmo vital actual tiende a eliminar esos espacios de tedio, así que es bueno permitirlos en ciertos momentos, incluso fomentarlos. Cuando estás aburrido buscas gente con quien divertirte, experimentas o te autoconoces. Ayuda a socializar y a crear. ¡Deja que tus hijos se aburran! 

Y si mi hijo me dice:
- Mamá, ¿me aburro?

Por qué no responder con un sencillo:
- Pues abúrrete un poco más.

Cuando tú eras pequeño, seguro te aburrías. Trata de recordar lo que hacías. ¿Bajabas a la calle a jugar?, ¿llamabas a un amigo?, ¿planeabas algún lío? Aburrirse mucho es tan malo como no aburrirse nada. Negarles eso a nuestros hijos es quitarles una parte crucial de la vida. Lo dice la evolución.

Alguna curiosidad
  • El aburrimiento tiene un sesgo por sexos.  Los hombres tienden más a recurrir a hobbies obsesivos para evitar el aburrimiento (bricolaje o fútbol, por ejemplo). Las mujeres tienen más tendencia a hacer mil cosas pequeñas a la vez para no sentirse ese hastío (hacer punto y ver la TV). Perdonad los ejemplos tan estereotipados pero buscábamos ejemplos visuales.
  • La serendipia, o hallazgo casual, es un descubrimiento que se produce de forma casual, sin buscarlo. En muchas ocasiones la serendipia nace del aburrimiento.

miércoles, 27 de febrero de 2019

¿Cómo se sienten las emociones?























No hace falta insistir en que las emociones son esenciales en nuestra vida. Ellas nos han hecho sobrevivir hasta hoy. Nos han permitido protegernos de las fieras, sobrevivir a enfermedades, recuperarnos de enfermedades o socializarnos. Pero, más allá de su importancia evolutiva, las emociones nos guían en el día a día: tanto a la felicidad como al colapso.

En Educar sin varita mágica (puedes encargar el libro desde aquí o encontrarlo en librerías) hablamos de la importancia de saber controlarlas como adultos y cómo ayudar a los pequeños a gestionarlas a través de estrategias y pautas sencillas. Por supuesto no podemos ser tan específicos y concretos en esta entrada pero si queríamos hablar de algo que suele ayudarnos (y ayudarles) a conocer mejor su cuerpo y a como le afectan las diferentes emociones.

El mapa corporal mostrado en la imagen anterior refleja los resultados de un interesante trabajo que realizó un mapeo de la actividad que generan diversas emociones sobre el cuerpo. En colores rojos y, sobretodo, amarillos y blancos, aparecen las zonas que se activan en cada emoción en concreto. En negro aparecen las zonas no afectadas. En azules las zonas a las que parece no llegar la sangre en cada emoción, que parece que se mueren.

Analizar estas sensaciones, más allá del carácter científico del trabajo, y tomar conciencia de como afectan a nuestro cuerpo es de enorme interés. Cada emoción activa o inhibe la actividad de partes concretas de nuestro cuerpo. Eso no solo nos prepara para su gestión sino que nos ofrece una información muy valiosa para nuestro autoconocimiento. Si percibo sensaciones en mi cuerpo que asocio a emociones, es muy probable que detecte la emoción de forma inmediata y, por lo tanto, tenga más tiempo y conciencia para gestionarla de forma correcta.  

Para trabajar en casa o en clase
Aunque pueda parecer muy complicado, basta con pensar un poco y es probable que podamos adivinar, al menos en parte, cómo se activan o desactivan ciertas partes de nuestro cuerpo ante esas emociones concretas. ¿Cómo prioriza mi cuerpo ante la ira?, ¿dónde enviará más sangre ante un peligro?, ¿cómo fluctuará la actividad en momentos de tristeza?

Es un juego muy curioso y, aunque no siempre encontremos respuestas claras, nos permite divertirnos y reflexionar. Por ejemplo: ¿Cómo notas tu cuerpo cuando estás triste?, ¿no parece que te quedas sin energía? o ¿te has fijado que cuando entramos en cólera nos dan ganas de dar puñetazos? o ¿por qué crees que nuestro cuerpo activa nuestro estómago y nos hace vomitar ante algo que nos produce asco?

Mediante estas u otras preguntas podemos analizar y descubrir como reacciona nuestro cuerpo y entender desde como ha llegado el ser humano hasta nuestros días hasta como funciona mi propio cuerpo hoy.


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miércoles, 20 de febrero de 2019

El efecto mariposa | Ideas para mejorar el mundo

¿Nacemos buenos o nos hacemos buenos? Seguramente este debate dé para un congreso en el que debatir genes vs ambiente, nature vs nurture. Entendemos que hay un porcentaje de cada y el debate real sería qué factor asume cada una de ellas. Por cierto, si algún valiente y con un punto inconsciente quiere definir esos porcentajes, será enriquecedor en un comentario.

Mientras otros debaten sobre ello nosotros, sabedores de que poco hay que hacer en lo que a genética se refiere, nos hemos centrado en el ambiente. Y, partiendo de aquí, tenemos la absoluta certeza de que, como si de un músculo más se tratara, la bondad se entrena, se mejora y se perfecciona. Como padres, maestros o profesores, pocos músculos nos deben interesar más que este. Si somos capaces de conseguir que nuestros chicos sean buenos y empáticos, les estaremos ayudando a forjar un ser humano con mayúsculas. Esto es crucial para sus relaciones sociales pero, también, en sus relaciones profesionales. El compromiso, la responsabilidad, la actitud o la sinceridad son algunos de los criterios más buscados entre los aspirantes a un puesto de trabajo (ver artículo aquí).

Existe un sinfín de formas de fortalecer ese músculo de la bondad. Quizá la mejor de todas sea el ejemplo, modelar a través de nuestra propia bondad pero, no es el único. Hoy os proponemos una dinámica que utilizamos nosotros en el aula y en nuestra vida personal, es decir, vale tanto para clase como para casa. Se trata del Efecto Mariposa.

El origen de dicho término se debe a Edward Norton Lorenz, un matemático y meteorólogo estadounidense. Según su análisis un pequeño aleteo de una mariposa puede provocar un tornado al otro lado del mundo. Esta idea ya fue desarrollada hace muchos años y encontramos proverbios chinos muy similares: "el leve aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo". Lo que ambas ideas manifiestan es que pequeños gestos pueden tener consecuencias enormes en sitios distantes. Es sobre esta idea sobre la que trabajamos en clase.

¿Qué puede ocurrir si esta misma tarde, cuando esté llegando a casa, ayudo a recoger su mochila a un chico al que se le ha caído en el portal de al lado? Puede que nada (excepto que yo me sienta bien por ayudar ), o puede que ese chico entre en casa más feliz y habiendo olvidado el enfado del entrenamiento. Su madre, contagiada por la sonrisa de su hijo, sale de casa y ayuda con la compra a un señor que salía del supermercado. Éste, agradecido, decide esa tarde ir a donar sangre que, quizá salve la vida de una joven ciclista que tendrá un accidente al acudir al trabajo la mañana siguiente. 

No creemos que vayamos a salvar vidas pero si creemos que, con el efecto mariposa, podemos hacer nuestras vidas un poco mejores y porque no, también el mundo en el que vivimos.

¿Cómo usar el Efecto Mariposa en clase?
Lo hemos usado en primaria y en secundaria. En nuestro caso elegimos un día, los viernes. Para ese día pueden traer una idea de casa o pensar una opción en los cinco minutos que les damos para ello. Para ello cada alumno dispone de una tarjeta como la siguiente:

Una vez rellenadas, se doblan una sola vez por la mitad y las introducimos en la Caja de Capullos. La decidieron llamar así por estar aún en fase de desarrollo. Todavía no son mariposas. Ponemos fecha a cuando pretenden hacer ese vuelo puesto que creemos que es importante concretar para hacerlos realidad. Lo mismo a la hora de definir el plan.

¿Qué tipo de planes o actividades valen?
Casi todas. El único requisito es que halla AIRE para que el vuelo sea real. Para nosotros el aire son cuatro conceptos. Deben ser actos Altruistas (generosos, que no esperen reciprocidad); Ilusionantes (no vale poner cualquier tontería para pasar el trámite. Deben hacerles brillar los ojitos y hacerles sentir bien); Realistas (factibles, que lleguen aunque sean humildes. La imaginación es genial si alcanza el objetivo previsto) y Empáticas (qué no piensen en lo que nosotros querríamos recibir ni queramos hacer sino en lo que esa persona necesita). Si hay AIRE, hay vuelo.

Una vez planificado tendrán una semana para hacerlo realidad, para mover sus alas. Según sus capullos vayan volando se pasarán a la Caja de Mariposas. Al final del año, del curso, podremos darle la vuelta a la caja y verlas volar a todas. Nuestros alumnos sugerían otros planes: quemarlas en la hoguera de San Juan, echarlas a volar desde algún monte tras una excursión, hacer un mural, etc. Creatividad al poder.

¿Y en casa?
Lo hemos hecho nosotros y algunas de las familias. Básicamente es la misma idea, con los mismos papeles y las mismas dos cajas. Nuestros consejo, participad los adultos, incluso solo los adultos. Podéis utilizar a conocidos, a familiares o a seres anónimos. Da igual, el objetivo es desoxidar corazoncitos, acordarse que no somos el ombligo del mundo y, porque no, provocar que vuestro pequeño aleteo provoque un gran cambio, que lo cambie todo.

Material imprimible

miércoles, 13 de febrero de 2019

Cómo conseguir que mi hijo lea | Consejos para padres

Leer es una de esas grandes herencias que, como padres, podemos dejar a nuestros hijos igual que puede ser que sepan tocar un instrumento o disfruten de ir al monte. Tendemos pensar que esta cuestión depende de los gustos o no del menor y, por supuesto afecta, pero estamos convencidos que muchos entenderéis que a un niño le puede gustar más o menos hacer deporte pero lo que ve y las condiciones que como padres ponemos para que lo practique, va a ser absolutamente fundamental para que lo haga. O sino, ¿imagina poner al mismo niño en un hogar de fast food, sedentario, donde la TV es el rey o en un lugar donde cuidan la alimentación, sus fines de semana son en Pirineos y la TV no se enciende más de 1 hora al día? Con la lectura funciona muy similar.

Es nuestra responsabilidad, y no la de los coles, que nuestro hijo disponga de libros que le interesen, tenga las condiciones para leerlos y nos aseguremos que lo haga. Como el resto de nuestras mil responsabilidades exige dedicación, tiempo y esfuerzo, pero bien merecerá la pena esa inversión. Además, existe la opción de que acabemos disfrutándolo.

Cuando preguntas a un niño porque no lee suelen responder dos cosas:

#Razón 1. No me gusta leer 
Normalmente no es que no le guste leer sino que no le gusta leer en comparación con otras cosas. Deja a un niño en una casa del pueblo en un día de tormenta, sin móviles ni consolas y... magia! le gustará leer! Es una cuestión de preferencias.
Para un cerebro y, especialmente uno inmaduro, es muy complicado competir contra los estímulos de un móvil, youtube o un videojuego, así que, si quieres que lo intente, evita que sea una competición dispositivos electrónicos libros. Cada cosa debe tener sus momentos. En el rato de leer, en caso de que no le apetezca, la opción b no puede ser coger el móvil de mamá. Éste es el rato de leer, disfrútalo.

#Razón 2. No encuentro ningún libro que me guste.
Leer es un fin mucho mayor que lo que lea. Muchos padres, y profes, se empeñan en que lean ciertas temáticas o tipos de libros. Quizá eso sea bueno y posible a determinados niveles pero no para fomentar la lectura. Primero leer, luego evolucionará el gusto y se ampliará. Nos recuerda a los sabores: de pequeños somos sencillos y nuestro gusto se centra en azúcares y grasas. Va pasando el tiempo y de repente te das cuanta que te gustan también los ácidos y amargos. Sean novelas, sean sagas, comics, periódicos, novelas gráficas, tebeos, cuentos, en libro electrónico o en papel... lo que sea que él o ella disfrute. La ley del buen lector dice que "Cuanto más leas, mejor lector serás", no habla del tipo de lectura.

Existe un buen número de cosas que podemos hacer para ayudar a nuestros pequeños a ser los mejores lectores que quieran ser. Las resumimos en la siguiente tabla y son "Los ocho mandamientos del fomento de la lectura en casa". Úsalas como puedas y las energías te permitan. Se eficaz e intenta disfrutar de dar a tu hijo una herencia que llevará consigo el resto de sus días, le hará más versátil, más culto, más listo, más adaptable e imaginativo. En definitiva, leer nos hace mejores.


TRUCOS DE MAMÁS Y PAPÁS
Conocemos unos padres que se les ocurrió preparar un rincón de lectura para sus hijos: una tienda de campaña con una linterna. De las muchas opciones que probaron, esa fue la que mejor les funcionó un tiempo. ¿Algún truco?, ¿algún consejo?, ¿libros que os han funcionado y para que edad? Escribe un comentario y ayuda al mundo ;)

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miércoles, 6 de febrero de 2019

Orejas de mariposa de Luisa Aguilar

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- Título: Orejas de mariposa.

- Autor: Luisa Aguilar e ilustrado por André Neves.
- Edad recomendada: De 6 en adelante. Especialmente interesante entre los 6 y 10 años.
- Puedes encontrarlo en: Santos Ochoa | Kalandraka.
- Precio orientativo: 13.00€.
- ¿Por qué quiero que mi hijo lo lea?: Trata las diferencias y el valor de ellas. La capacidad de valorar defectos y virtudes. Perfila la autoestima, la confianza en uno mismo.
- ¿Por qué querrá leerlo tu hijo?: Es una breve descripción muy real convertida en historia. Permite empatizar con el que critica y el criticado desde el positivismo y la ironía.

Tener las orejas grandes, el pelo rebelde, ser alto o bajo, flaco o gordo... Cualquier cosa puede ser causa de burla entre los niños. Eso es lo que le sucedió a Mara, que tendrá que aprender a hacerse fuerte para ser ella misma.

Así nos resume Luis Aguilar el argumento de Orejas de mariposa. La historia usa de excusa las aventuras y la imaginación de Mara, una niña igual y diferente a los demás, para hablar de la autoestima y la seguridad de uno mismo.

Para nuestros chicos el libro aporta una útil herramienta para afrontar as criticas, las risas absurdas y faltas de respeto que reciben del resto de niños.
Las burlas son una fuente de conflicto diario. Es el enemigo de la autoestima. Todos somos diferentes y es muy sencillo encontrarnos algo con lo que crear una rima o un comentario desafortunado. Creando niños tristes, desconfiados y carentes de amor propio.

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¿Cómo trabajar el libro?

Tras hablar de las críticas. Todos plantearon situaciones complicadas que ellos mismos habían vivido. Todos tenían una historia en la que habían sido criticados y otra paralela en la que se habían reído de una burla hacía otro niño. Así que Rafa propuso un juego, cada uno debía pensar en cinco partes que no les gustaban de su físico y las debía defender cómo si se tratasen de sus partes más bellas o poderosas. Resultó una dinámica muy divertida además de muy interesante. Descubrieron que las partes del cuerpo son bonitas o feas según cómo y quién las mire. Entendieron que había muchas formas de burlarse del cuerpo y que hacerlo hacía daño y recibirlo podían convertirlo en un chiste.


Si quieres ver más reseñas realizadas por Educar sin varita mágica pincha aquí.

miércoles, 30 de enero de 2019

¿Cómo nos divertimos en casa? | Consejos para padres

Algunas tardes, los fines de semana, el frío o la lluvia. No siempre es fácil disfrutar todos del tiempo en casa. A veces, recurrimos a soluciones fáciles pero no muy positivas, de las que no solemos sentirnos muy orgullosos como pueden ser la TV, los videojuegos o dejarles el móvil o la Tablet. Es cierto que, como padres, no siempre tenemos la fuerza o el tiempo para gestionarlo mejor pero, cuando podamos hagamos de ese tiempo un momento más provechoso y feliz para todos. Por eso, os proponemos una serie de actividades.

Ideas de siempre (que nunca fallan):

  • Pintar sobre papel, en dibujos impresos o en material reciclado. Utiliza pinturas de cera, de madera, de dedos...
  • Manualidades
  • Teatro, utilizar disfraces, material reciclado, cuentos y diversión en familia.
  • Puzzles, maquetas, piezas para montar.
  • Juegos de mímica, Interpretar profesiones, películas, animales, deportes...
  • Disfraces
  • Cocinar
  • Leer juntos, individuales, unos a otros...
  • Inventar historias. Cuéntales una historia, pídeles que te la cuenten.
  • Veo veo,  teléfono escacharrado, adivinanzas...
  • Jugar a las tinieblas, esconderite con luz apagada.
  • Rollo de papel y pintura de dedos...lo de más es crear y crear.
  • Plastilina
  • Música y juegos, bailes, canciones...
  • Película
  • Proyectos con cartón o materiales reciclados.
  • Malabares con arroz y globos.
  • Diccionario. Elige una letra y buscar lugares, comidas, animales, colores con esa letrita.
  • Juego de las sillas.
  • Bailar.
  • Guerra de almohadas.
  • Crear un campamento con sábanas y ropa vieja.
  • Juegos de mesa para niños y adolescentes

Ideas originales:


En resumen
Desde Educar sin varita mágica os proponemos crear una caja. En ella introduciremos un montón de pequeños papelitos. En cada uno de ellos escribiremos cada una de estas ideas divertidas, originales y fantásticas para que tus hijos puedan jugar solos o lo hagáis en familia. Meter todos aquellos que realmente os gusten. Podéis inventaros incluso alguno nuevo.

Esta caja será vuestra solución para todas esas tardes en las que no se sabe, hace frío llueve estamos cansados y nos queremos quedar en casa. Será vuestra caja de sorpresas, un juego desde el primer segundo.