Casi con lágrimas en los ojos, por fin podemos decir que... tenemos los libros con nosotros!
Son muchos años. Años por los que hemos pasado por un buen número de colegios, institutos y clínicas. Años de mucho leer y estudiar. De aplicar cientos de estrategias. De fallar y acertar. De vivir, o sobrevivir, a situaciones de todo tipo. Pero, sobretodo, años en los que hemos aprendido de un sinfín de personas, grandes y pequeñas, cuya sabiduría parece infinita (profesores, padres, abuelos, compañeros, amigos, alumnos, pacientes, etc.). Personas de las que seguimos aprendiendo cada día (aunque ellos, quizá, ni lo sepan).
Todo este tiempo nos ha servido de mucho. Creemos haber encontrado ciertas fórmulas que nos han resultado muy útiles. Cómo alude el propio título del libro, no hemos encontrado trucos inexplicables. No hay magia ni recetas universales. Nuestro secreto es mucho más sencillo. Se trata de trabajar, esforzarte, permitirte errar y coger fuerzas para volver a intentarlo.
Educar sin varita mágica es fruto de este aprendizaje. Es una herramienta que pretende ayudar a afrontar dificultades a las que todos nos enfrentamos cada día. Pretende ser la base y el aliciente sobre el que impulsarte hacia un futuro mejor. Más sencillo, más consciente, más feliz.
Sabemos que nuestro objetivo es mayúsculo y por eso necesitamos de tu complicidad. Necesitamos que confíes en tí tanto como lo hacemos nosotros. Creemos en que todos, cada uno de nosotros, somos más fuertes de lo que solemos pensar y que el futuro lo escribimos con cada decisión.
Han sido meses muy intensos. Hemos puesto nuestro alma, nuestro corazón, en cada palabra. Ahora ya está aquí. Sólo queda que pueda servirte en la búsqueda de tu felicidad. Entonces, en ese momento, nosotros lo seremos un poquito más.