martes, 27 de noviembre de 2018

Intensidad del recuerdo | Curva del olvido 2ª parte

En la entrada de la semana pasada veíamos como funciona la curva del olvido y una de sus dos variables fundamentales: el tiempo. Te aconsejamos repasar esta entrada antes de comenzar con la de hoy (ver entrada).

Como decíamos la curva del olvido de Ebbinghaus se basa en dos parámetros fundamentales: el tiempo transcurrido y la intensidad del recuerdo según la siguiente fómula.


Visto el tiempo y cómo afecta al olvido, esta semana nos ocuparemos de la intensidad del recuerdo. Es decir, ¿podemos hacer que algo permanezca más y mejor en nuestra memoria en función de cómo lo memorizamos? La respuesta es que sí.
Lo primero será tener a nuestro cerebro sano. La memoria necesita partir de las mejores condiciones posibles para proporcionar un óptimo rendimiento. Existen una serie de comportamientos que está demostrado, son capaces de reducir nuestra capacidad de retener información, así como otros que la aumentan. Son los siguientes:

Pero, una vez conseguido tener nuestra memoria sana y fuerte, ¿qué podemos hacer? Es aquí donde entra la segunda variable de la ecuación de la retentiva: la intensidad del recuerdo. Cuando queremos recordar algo debemos encontrar el camino, las sinapsis, hasta esa información en nuestra corteza cerebral. Esos caminos se pueden hacer anchos a base de usarlos mucho, por repaso de la información, o por ser "caminos especiales" que recordaremos con más facilidad. Esos caminos especiales pueden tener diversos orígenes. El caso más extremo son los traumas asociados a eventos que ponen en peligro nuestra vida o nos afectan de forma grave emocionalmente. Ese camino queda marcado y lo recordaremos con facilidad sin necesidad de ejercitar un recuerdo consciente. Pero, ¿existen formas de marcar estos caminos de forma menos agresiva y que podamos utilizar en beneficio de nuestra memoria? Nuevamente la respuesta es sí. Veamos cómo.

  1. Repite una y otra vez lo que quieras memorizar. No suena mágico ni complejo, pero sigue siendo la mejor forma de trasladar datos de la memoria corto plazo a la memoria a largo plazo. Esta fórmula es básica para recordar palabras o idiomas.
  2. Centra tu atención. Olvídate de la tele de fondo, estar pensando en el inicio del partido o en lo que vas a decir al chico que te gusta. No decimos que no hagas todo eso pero si lo haces deja de tratar de memorizar o si tratas de memorizar saca eso de tu cabeza. Memorizar exige toda nuestra concentración, similar a la conducción, todos pensamos que podemos conducir y hablar a la vez pero no hacemos bien ni lo uno ni lo otro. Afortunadamente en este aspecto no nos jugamos nuestra vida ni la del resto, solo nos jugamos un suspenso y perder el tiempo. 
  3. Suda. Que no te cuenten cuentos chinos. Si quieres retener algo en tu memoria vas a tener que sudar y esforzarte al máximo. Como dicen nuestros alumnos: No vale trotar, con la memoria solo vale esprintar. Llevan absoluta razón, sino ¿por qué mucha gente solo memoriza el día antes del examen? Porque solo esprintan cuando ven la meta.
  4. Cambia la dinámica. Un fórmula interesante es hacer pequeñas pruebas o test del contenido estudiado. De esta forma alternan la actividad, evalúas el proceso de aprendizaje y retienes aspectos fundamentales.
  5. Pon señales y luces de neón al camino que va a esa información para poder encontrarlo. Esto es, esquemas, colores, dibujos, formas, usa pósits, pon voces, usa cómplices... se trata de buscar señales que nos indiquen que está ahí lo que buscamos. Hay gente que inventa historias sobre lo que aprende, o trata de imaginar la escena. Imagínate en una escena ridícula o graciosa que seguro vas a recordar en la que integres los elementos a memorizar. Lo que sea que lo señale será válido.
  6. Entrena tu memoria. Puedes escoger ejercicios de Brain Trianing o tratando de memorizar cosas que te resulten útiles o de culturilla general como las capitales de los países del mundo. A más entreno, más rendimiento.
  7. Utiliza reglas mnemotécnicas. Se trata de trucos para recordar cosas puntuales con mayor facilidad. Se tremendamente eficaces y sino, quien no utiliza sus nudillos para recordar sin un mes tiene 30 o 31 días; frases ridículas que nos recuerdan cosas (Ej. Para recordar la clasificación taxonómica muchos utilizamos la siguiente frase "El rey es un filósofo de mucha clase que ordena para su familia géneros de buena especie"; palabras como claves o acrónimos (Ej. Virginia para la fórmula de la Ley de Ohm V = I · R). Puedes inventártelas o buscarlas en Internet.

Adapta los diferentes métodos a tu persona, será la forma más eficaz de memorizar.

Una curiosidad
Un estudio de 2013, relaciona la ingesta de chocolate con mejoras en el funcionamiento cerebral general y en la memoria en particular. Concretamente se debe a uno de los componentes del cacao, los flavonoides.

Un consejo para estudiantes
Intenta estudiar en similares condiciones a las que luego estarás sometido durante el examen (mismo nivel de cansancio, de consumo de cafeína, de luz, de estrés, etc.). Esto favorecerá encontrar las rutas de tu memoria de forma sorprendente

Continúa aprendiendo...

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